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AMIGOS EN APUROS: Las dos caras de la amistad en tiempos de crisis

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Co-escrita y co-dirigida entre Joel Calero y Lucho Cáceres, la nueva comedia nacional “Amigos en apuros” cuenta la historia de Manolo (Lucho Cáceres) y Fico (Christian Thorsen): dos amigos, muy (pero muy) distintos. De plano, es una amistad de película y no de la vida real porque a partir de un reencuentro de promoción y algunas horas de juerga nadie en su sano juicio alojaría a alguien en su casa por más amigos que hayan sido en el pasado, no sin antes corroborar que lo que dice el visitante sobre su salud es cierto o no, y menos sin pasar por un chequeo médico, y sí así fuera: o eres tan inocente, o eres un gran samaritano, o simplemente eres un tonto, o te agarraron en tus 05 minutos de resaca.

Pero, vamos, no estamos ante un drama existencial para cuestionar o dilucidar dichas acciones, sino ante una comedia de situaciones ligeras y simpáticas (no muy bien articuladas), donde todo es posible. Manolo -sin oficio ni beneficio, apostador y buscavidas, fresco y pícaro- sólo vive el día, huye de la mafia, no sabemos desde cuándo ni por qué debe 30 mil dólares a Pony (Pold Gastello), sólo sabemos que tiene un plazo de 48 horas para devolvérselos. De pronto, cae en la fiesta de reencuentro de promoción, en casa de Fico, un hombre exitoso, adinerado, pero en plena crisis matrimonial: su mujer lo ha abandonado y él ha intentado suicidarse. Sólo Manolo puede persuadirlo de seguir viviendo: la vida no es vida si no hay pisco sour, juerga, sexo y mujeres sexys (como Milett Figueroa por ejemplo).

Al parecer, durante todo el relato, ni su pequeño hijo parece motivar a Fico a seguir viviendo, pues la relación entre padre e hijo adolescente es tan débil y distante por culpa de Julissa (Katerina D’Onofrio) -la madre frívola, egoísta e histérica- y nunca se resuelve de manera concreta dejando de lado una de las sub-tramas que pudo haberse explotado más, incluida la ratonera regentada por un amanerado y curioso Rico (Aldo Miyashiro) donde suelen concurrir singulares y diversos personajes-apostadores, y que tampoco se explotan en la historia.

El gringo es tan amable y caritativo que hasta le pone una enfermera al “pobre” Manolo que dice tener “un plazo de vida de 04 meses”: ella es la atenta y servicial Adela (Luciana Blomberg) que, aunque parezca más una princesa en busca de su príncipe azul, al final funciona como objeto restablecedor del mundo de los amigos luego de algunos embrollos, algo así como un trueque y/o saldo frente al “abuso de confianza” en nombre de la amistad. Una amistad cuya bidireccionalidad no es homogénea, ya que por parte de Fico sí podemos notar un sentimiento sincero “el de apoyar al otro en tiempos críticos”, pero no de parte de Manolo, pues este valora la amistad desde el punto de vista utilitario “el de sacar provecho en tiempos de crisis”.

Lineal, de ritmo calmado, estilizada y con un tratamiento cinematográfico bastante cuidado tanto en lo técnico (visual-sonoro) como en lo narrativo (sin desbordarse ni caer en lo grotesco o chabacano, o el humor fácil), esta nueva apuesta comercial fluye hasta cierto punto, pero no logra alcanzar el climax adecuado ni logra alzar el vuelo por sí misma, ya que se nota súper controlada desde el principio hasta el final -desde la dirección de actores, pasando por la puesta en escena hasta el guion (aunque aquí se debilita en gran medida, ya que al desempaquetar o quitarle su atractiva factura, podemos darnos con la sorpresa de que se repite ciertos estereotipos, tal es el caso de las representaciones de la mujer, entre otras debilidades).

Por otro lado, si bien todo el peso narrativo recae en Manolo (interpretado por un correcto Lucho Cáceres), el personaje no es uno de los personajes más entrañables que nos haya dado el actor: los mejores los hemos visto en la TV o en el Cine de género dramático. Aún así, hay que estar atentos a las próximas películas de corte comercial producidas por Waco Films, la nueva empresa de la dupla Calero-Cáceres, quienes están prestos a darnos productos comerciales, pero con una buena dosis de calidad, en el camino sé que lograrán equilibrar aquello por el cual se ha fundado dicha casa cinematográfica.

PUNTAJE: 4/10 CRITICA

@ Héctor Turco